viernes, 15 de noviembre de 2013



Con un frío que me llega a los huesos escribo desde mi ahora helado santuario (habitación). Es que no hay nada que lo quite, ni el edredón (comforter) grueso que me cubre, ni tres pares de medias, nada. Y eso que el frío de Madrid es "suave/mild" lejos de "Picante/hot" pero caribeña al fin, 70 grados y me congelo. Este frío lo comparo a una borrachera (de las pocas que ha vivido este cuerpito porque detesto la resaca), una vez estás borracho no hay más nada que hacer mas que esperar a que se te pase pero al menos borracho estás contentito, con el frío ni eso. Tan fácil que era tener frío (un frío falso) y apagar el aire acondicionado y seguir durmiendo...cosas que extraño, además de todo. Ya van a ser las 2am pero como nocturna al fin es ahora que mi mente está activa...recordando los días de calor que nunca valoré en el caribe porque no hay nada más cierto que nadie sabe lo que tiene hasta que lo dejas de tener. Claro, ojalá y ese dicho se aplicara a todos, específicamente a ustedes -hombres- pero ese es otro tema...en fin, he estado con mi amiga a la cual le tuve que dar un "peep talk".

Desde estas últimas semanas he cambiado, me he notado diferente, y todos lo ven. He vivido noticias fuertes y cantazos duros en estos últimos meses y mira, todavía aquí...en la vida no hay nada permanente, "la única constante es el cambio" y yo, he cambiado. Quiero lograr muchas cosas, especialmente conmigo misma. La primera es valorarme. Que mucho nos cuesta a veces a las mujeres! (especialmente) mirarnos al espejo y vernos imperfectas pero que esas imperfecciones es lo que te hacen ser tu, ser preciosa así y tal y que eso es suficiente y más que suficiente. Mi sabia madre me dijo algo muy importante que se me quedó en la mente, me dice: "ay nena, deja los complejos que cuando estés con alguien y lleguen a viejitos eso es lo menos que importa, empiezas a ver a esa persona por lo que es y no por como se ve. La vas a ver igual que como la veías hace 20 años así que las arrugas son lo de menos pero está ahí". Valorarme y darme cuenta de lo que merezco y como merezco ser tratada y para una próxima vez, no dar más de lo que dan por mi. El cambiar mi manera de pensar. Si, si, me ha costado; pero para lograr muchas cosas en la vida tengo que adaptarme al cambio. Lo primero que he hecho es aceptar, respirar y seguir. Deja de doler, te lo aseguro. Una vez aceptes, todo comienza a ser más fácil, más llevadero. Sientes algo que nunca había sentido: Paz. Si, existe y la consigues al aceptar la vida tal y cual. Sin necesidad de seguir peleando con ella. Si siempre termina haciendo lo que le de la gana pero todo al final será a tu favor, aunque al principio veas que no. Que tenías que perder para ganar y ver otras cosas, que es así y punto. Entender la vida en su simpleza, porque lo es! es simple! pero nosotros somos complicados!
Volviendo al tema, no se me olvida la más importante: valorar. "We take everything for granted", ohhh, que fucking cierto! no valoramos, jodidos problemas de primer mundo. Qué valoro bajo este frío que me causa un dolorcito de cabeza diario? Pues, valoro el calor de temperatura y el que me da el abrazo de mi madre, los momentos bonitos, los días con mucha luz, el rico olor a vainilla al entrar a mi casa (o algún aroma que a mami le haya gustado de la vela de la semana de marshalls), tirarme en la cama con mis sobrinos y reírnos sin razón, las griterías, peleas y energía de mi hermana, la tranquilidad de mi papá, la sonrisa de mi hermano, el pan caliente, el café y los primeros y calientitos rayos de luz pasando por las ventanas por las mañanas, las anécdotas y risas con mis mejores amigos, los chinchorros con karaoke y cerveza barata, la playa...ay, la playa! Nunca la valoré lo suficiente! tanto que estoy segura que cuando vuelva, no pasará más de un mes sin que no la visite. Todo, una vez comiences a valorar...todo cambia, tu cambias, creces, maduras, aprendes. Es necesario el perder para ver lo que teníamos, es que es jodidamente necesario para sobrevivir. Por eso creo que la gente mimada que he conocido en este transcurso, no crece. Se quedan ahí, en el mismo círculo, en lo mismo y en lo mismo y morirán así...que aprendiste? nada. Que te llevas? nada. Pues hoy, quería escribir y terminé escribiendo.
-Gratitud-

Lily